AGUACATE
CHIRIMOYA
MANGO
NÍSPERO


INTRODUCCIÓN

Pedro de Torres, corrector del convento de la Victoria de Almuñécar y Presidente de la Sociedad de Amigos del País, ya hace alusión de la templanza y benignidad del clima de Almuñécar en su libro de Agricultura, fechado en 1785.
Este clima local acoge, actualmente, multitud de plantas exóticas, que son sólo una pequeña representación de esa amplia franja tropical que se extiende a ambos lados del Ecuador, entre el Trópico de Cáncer y el de Capricornio, a 23º de latitud Norte y Sur.

Almuñécar, a pesar de tener una situación geográfica fuera de éstas coordenadas (Lat. N.36º 44'; Long. Oeste 00º 00' 11'), se puede considerar pionera en la aclimatación de numerosas de estas especies vegetales exóticas.

Su clima está condicionado por su privilegiada situación topográfica, localizada al Sur de las Cordilleras Béticas, al pie de Sierra Nevada y entre barreras prelitorales, como las Sierras de Almijara, Lújar y Contraviesa, que caen directamente sobre el mar; algunas en dirección E-O, impidiendo la penetración de los vientos fríos del Norte.

Algunas de sus características climáticas son: un amplio período seco, que condiciona una alta luminosidad desde el mes de mayo hasta septiembre; y una baja pluviosidad (300-600 mm/año, repartidos entre febrero y marzo). La insolación y la evaporación son bajas, debido a la presencia de rocíos y nieblas, condicionadas por las brisas marinas.

Las temperaturas se ven suavizadas por la influencia directa del mar. No existen inviernos climatológicos y no son frecuentes las heladas. La temperatura mínima anual es de 12º C y la media máxima oscila entre los 24-25ºC; los valores máximos absolutos son 33ºC y los mínimos 3-4ºC, siendo, ambos valores, esporádicos.

La temperatura y la luz son los parámetros que van a condicionar el que la mayoría de las plantas tropicales introducidas en Almuñécar, consigan desarrollarse por un proceso de aclimatación, en el que la planta sufre una lenta adaptación (a veces acompañada por mutaciones genéticas o hibridaciones) a los períodos de temperaturas, humedad y precipitaciones existentes.

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